El tiempo de los días
Del otoño pasado,
Me salpicó los ojos
De paisajes celestes,
Y anduve por senderos
Que había caminado
Entre árboles desnudos
Y pájaros callados,
Entre vientos del Norte
Y nieblas del Oeste.
Aprendí con el tiempo
A gritar sin palabras
Mi tristeza apagada
De saberte distante,
A lucir mi sonrisa
Más oscura y más agria,
A mirar a lo lejos
Y a seguir adelante.
Y aún las noches me encuentran
Como hoy, desvelado
En este afán inútil
De escribir para ti.
Tengo los ojos ciegos
Y los labios cerrados,
Y aún camino senderos
Que había caminado
Una vez, de tu mano,
Bajo cielos de abril.
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